Jóvenes de Centro

miércoles, septiembre 26, 2007

Grave situación en Birmania

(ABC) Agencias/Bruselas y Nueva York

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de urgencia este miércoles para analizar la situación en Birmania, donde enfrentamientos entre manifestantes pro democráticos y la junta de gobierno dejaron al menos cuatro muertos, aunque Rusia lo ha calificado como un "asunto interno".

La reunión para las consultas fue convocada para las 15:00 locales (19:00 GMT), anunció en Nueva York el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Bernard Kouchner, cuyo país ejerce la presidencia del Consejo.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que mandará a su enviado especial Ibrahim Gambari a la región y urgió a los líderes militares de Rangún a "prestar su total cooperación con esta misión para aprovechar la disposición de la ONU de asistir en el proceso de reconciliación nacional mediante el diálogo".

Marie Okabe, portavoz de la ONU, dijo que Gambari viajará al sudeste de Asia inmediatamente después de la reunión del Consejode Seguridad y esperará la autorización de los líderes birmanos para ingresar al país.

Al menos cuatro personas, entre ellas tres monjes budistas, murieron el miércoles durante las protestas en favor de la democracia en Birmania reprimidas por la junta militar, cuyas fuerzas de seguridad dispararon en varias ocasiones para disolver a los manifestantes.

Unas 100.000 personas salieron a las calles a pesar de las advertencias de la junta militar de que no consentiría concentraciones de más de cinco personas.

La reunión del Consejo "podría producir un texto de condena, de vigilancia, de apoyo a la misión de la Naciones Unidas" en Birmania, indicó Kouchner. La ONU posee en ese país un equipo de coordinación de su programa para el desarrollo Pnud.

Por su parte, la Casa Blanca calificó de "perturbadoras" las informaciones emanadas de Birmania e instó a la junta militar a respetar los derechos humanos.

El portavoz de seguridad nacional, Gordon Johndroe, dijo que "las informaciones no están confirmadas. Si son ciertas, son muy perturbadoras".

"Estados Unidos llama a la junta a respetar los derechos humanos del pueblo de Birmania y a avanzar hacia una transición pacífica a la democracia", destacó Johndroe, un día después de que el presidente estadounidense, George W. Bush, anunciara nuevas sanciones contra el régimen birmano.

En Moscú, el ministro de relaciones exteriores ruso, Sergei Lavrov, dijo que los enfrentamientos en Birmania son un "asunto interno".

"Vemos los eventos que ocurren en Birmania como un asunto interno", dijo el ministro en un comunicado. "Como antes, tenemos la opinión de que el proceso que ocurre en Birmania no es una amenaza a la paz y la seguridad internacional o regional".

Los ministros del grupo de los ocho países más industrializados condenaron este miércoles la represión violenta ordenada por la junta birmana, indicó un representante de la presidencia del G8.

El miércoles, el primer ministro británico, Gordon Brown, llamó al Consejo de Seguridad a sostener una reunión de emergencia para discutir la crisis en Birmania, mientras advirtió a la junta militar que "el mundo entero observa" la situación.

La junta comenzó la represión el miércoles del multitudinario movimiento de protesta liderado por los monjes en las calles de Rangún, con porras y gases lacrimógenos.

Esta represión policial recuerda el último gran enfrentamiento entre el pueblo birmano y la junta en 1988, cuando manifestaciones similares provocaron que las fuerzas de seguridad abriesen fuego contra la multitud. Unas 3. 000 personas murieron.

Estados Unidos y la UE advierten duramente

Estados Unidos y la Unión Europea instaron el miércoles a las autoridades birmanas a poner fin a la violencia contra los manifestantes en Rangún, en un comunicado conjunto difundido en Bruselas.

La UE y Estados Unidos dijeron estar "profundamente perturbados por las informaciones según las cuales las fuerzas de seguridad dispararon y atacaron a manifestantes pacíficos y detuvieron a muchos monjes budistas y otras personas", según ese texto.

"Condenamos toda violencia contra los manifestantes pacíficos" e "instamos a las autoridades a frenar la violencia y abrir un diálogo con los líderes de los movimientos democráticos, entre ellos (la premio Nóbel de la Paz) Aung San Suu Kyi", agregó el comunicado.

La UE y Estados Unidos también instaron a "China, India y los países de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) a utilizar su influencia para apoyar al pueblo birmano", y a la junta en el poder en Rangún a recibir al emisario especial de la ONU, Ibrahim Gambari, enviado de emergencia el miércoles a la región.

En el texto, se solicita además al Consejo de Seguridad de la ONU analizar "nuevas medidas, incluyendo sanciones, " contra Birmania.

El comunicado fue dado a conocer poco antes de una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad el miércoles por la noche en la que los europeos y los norteamericanos, ya que anunciaron un reforzamiento de sus sanciones contra la junta, se reunirán con los chinos, aliados cercanos de Birmania, y los rusos, que calificaron a los acontecimientos de Rangún como un "asunto interno".

En un discurso en el Europarlamento en Estrasburgo (este de Francia), el secretario de Estado portugués para Asuntos Europeos,

Manuel Lobo Antunes, cuyo país preside la UE, también insistió en el papel que Occidente querría tuviesen India, China y los países de la ASEAN.

"Alentamos a todos esos países para que dialoguen con el régimen sobre varios puntos", declaró Lobo Antunes.

UE y EEUU condenan el ataque a manifestantes en Birmania

La Unión Europea y Estados Unidos condenaron hoy los ataques contra los manifestantes en Birmania e instaron al Gobierno birmano a poner fin a la violencia y abrir el diálogo con la oposición democrática.

En un comunicado conjunto firmado tras una reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de los países de la UE y de Estados Unidos, ambas partes instaron al Consejo de Seguridad de la ONU a "discutir urgentemente esta situación y considerar los futuros pasos, incluida la posibilidad de sanciones".

Los asistentes a la cumbre ministerial, celebrada al margen de la Asamblea General de la ONU, también instaron a China, India y las naciones del Sureste Asiático a utilizar su influencia para poner fin a los enfrentamientos.

"La Unión Europea y Estados Unidos expresan su solidaridad con el pueblo de Birmania/Myanmar", se lee en el comunicado.

"Estamos profundamente preocupados por las informaciones según las fuerzas de seguridad han disparado y atacado a manifestantes pacíficos y detenido a numerosos monjes budistas y a otras personas", prosigue el texto.

"Pedimos a las autoridades que pongan fin a la violencia y abran un proceso de diálogo con los líderes partidarios de la democracia, incluida Aung San Suu Kyi y los representantes de las minorías étnicas", añade.